24/10/10

Tener y No Tener



To have and have notHoward Hawks, 1944, EEUU, Humphrey BogartLauren BacallWalter Brennan.

La apuesta que Howard Hawks le hizo a su buen amigo Ernest Hemingway consistente en conseguir realizar una buena película a partir de su peor relato produjo como resultado esta adaptación libre de la novela homónima del escritor que se ha convertido en un clásico de Hollywood gracias, por encima de todo, a su pareja protagonista: el mito de Bogart y la debutante Bacall.

Aprovechando el tirón de Casablanca, la Warner lanzó esta nueva historia en la que Bogart seguiría puliendo su imagen de héroe cínico y descreído, tipo duro pero sensible, que se involucra pese a su reticencia inicial en un conflicto político. El escenario es parecido: americano que vive en localización exótica (La Martinica), piano con cantante y contexto bélico (II Guerra Mundial) que obliga al protagonista a tomar decisiones morales.

En este caso, la aventura destaca por sus afilados diálogos, algunos de los cuales forman parte de nuestra memoria colectiva ("Sabes silbar"), el elevado ritmo que le imprime Hawks y la química entre Bogart y Bacall que desembocaría en uno de los más legendarios romances del siglo XX, sin olvidar la banda sonora en la que sobresalen un par de temas jazzísticos compuestos por Hoagy Carmichael y Johnny Mercer. Más allá de esto la película cuenta con muchos de los elementos que conformaron la cinematografía del "todotorreno" Howard Hawks, cultivador de numerosos géneros cinematográficos a los que imprimía su sello personal y al que la Nouvelle Vague se encargó de, mediante el reconocimiento a su trabajo, poner en el lugar en que siempre debía haber estado: entre los grandes del Séptimo Arte. El ritmo dinámico y veloz que en Tener y No Tener se corta en un final abrupto, el canto a la amistad y a la lealtad ejemplificado en la relación de Harry Morgan con Eddie (un sensacional Walter Brennan), el rol activo desarrollado por el personaje femenino son, entre otras, constantes que aparecen en sus películas. Además,  este contador de historias como a él le gustaba denominarse, poseía un buen ojo para saber lo que el público quería ver siendo precursor del género de gángsters entre otros con ScarfaceEl Terror del Hampa y resultaba muy rentable para los estudios al rodar en poco tiempo sin salirse de presupuesto. Para esta ocasión descubrió a la jovencita de diecinueve años Lauren Bacall con la ayuda de su mujer, a quien llamó la atención la joven en la portada de un numero de Harper's Bazaar, una Lauren Bacall que da perfecta réplica al sensible y tierno a un tiempo (pocos podían hacer esto como él) Bogart.


El éxito de taquilla y crítica que obtuvo la cinta se asienta en la historia protagonizada por Bogart-Bacall que desplaza al contexto bélico, mero marco en el que se esboza la implicación del personaje de Harry Morgan en las actividades de la Resistencia, pasando la intriga romántica a ser el eje central sobre el que pivota la narración, hasta tal punto que se añadieron escenas por el dúo de guionistas, Jules Furthman y William Faulkner, al comprobar el potencial de la pareja protagonista y su evidente chispa, cobrando el personaje de "Slim" Browning mayor cuota de protagonismo. Sin duda que el extraordinario entendimiento en pantalla de Bogart y Bacall se tradujo en una compenetración excepcional que supuso un ingrediente mágico y especial otorgándole al filme un valor añadido ya que el desarrollo argumental no acaba de ser convincente. La compenetración entre la pareja protagonista y la velocidad de ejecución de Hawks hacen de Tener y No Tener una película entretenida y que cuenta, además, con un par de secundarios que destacan sobremanera: el citado Walter Brennan, en un papel de alcohólico simpático (otro elemento "hawksiano") y un amenazante Dan Seymour.

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