17/2/09

Noche de Miedo



Fright NightTom Holland, 1985, EEUU, William RagsdaleChris SarandonRoddy Mc Dowall.

Homenaje al cine cásico de terror de la Hammer con altas dosis de humor que se convirtió en un tremendo éxito comercial (sólo superada en la taquilla norteamericana por la segunda entrega de Pesadilla en Elm Street considerando únicamente las películas de terror estrenadas en 1985) dando pie a una segunda parte e innumerable merchandising además de una serie de cómics, el debut de Tom Holland en la dirección consiguió estatus de obra de culto y fue recompensado con galardones tan prestigiosos como los tres premios Saturn (los Oscar de la Ciencia-Ficción,Terror y Fantasía) que conquistó.

Con un aroma a película de Serie B y a esas otras de terror que se acaban emitiendo a altas horas de la madrugada, Noche de Miedo es una revisión/modernización del mito de Drácula que presenta a un vampiro actual, parodiando (siempre desde el respeto) los clichés del personaje y dotando de un significado contemporáneo a otros, ofreciendo, en definitiva, una nueva imagen del famoso Conde.

Las intenciones de rendir tributo a este tipo de cine son claras desde el inicio del film: se escucha un diálogo fuera de campo mientras la cámara avanza desde un jardín colindante a una casa hasta el interior de ésta, introduciéndose en ella por la ventana de una habitación en la que vemos como una pareja de adolescentes tiene encendida la TV (aunque no le hagan demasiado caso en ese momento) en la que están emitiendo una película de terror a la que pertenece el diálogo. Una película que por el color, la estética y la temática nos hace recordar a esas obras míticas de Corman de bajo presupuesto o a las de la misma Hammer. Por si esto fuera poco, el personaje que podríamos equiparar con el álter ego original del vampiro (Van Helsing) aquí es un actor acabado de nombre Peter (por CushingVincent (por Price), todo un guiño cinéfilo que rinde pleitesía al cine que antes mencionado.

Precisamente, este personaje consigue llevarse el film en su segunda parte merced a una portentosa interpretación de Roddy McDowall, antiguo actor juvenil que consiguió proseguir su carrera artística en edad adulta y que es recordado por los amantes de la ciencia-ficción por su aparición en El Planeta de los Simios. También resulta solvente Chris Sarandon encarnando al vampiro moderno y atractivo.

En fin, producto digno con una banda sonora, vestuario y maquillaje (Robert Enlund realiza una buena labor) "ochentero" y un aire a la típica "comedieta" juvenil americana tan en boga en aquellos años...afortunadamente sólo es un aire ya que evita el sexo gratuito y el tema gore tan característicos de las cintas rodadas en aquella época tanto en supuesta clave de humor como de terror. Decente película que combina miedo y risas y que nos deja una frase contundente respecto a las ideas del director y guionista, puesta en boca de ese gran personaje magníficamente interpretado por McDowall: "Nadie quiere ver vampiros hoy en día, la gente sólo quiere ver maníacos con máscara persiguiendo vírgenes" o algo parecido, palabras que retratan la evolución del género a lo largo de los años.

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