11/3/10

El Capitán Blood



Captain BloodMichael Curtiz, 1935, EEUU, Errol FlynnOlivia De HavillandLionel Atwill.

Quintaesencia del género de aventuras la producción que la Warner lanzó cómo respuesta a Rebelión a Bordo de la rival MGM supuso el inicio del éxito del subgénero de capa y espada y catapultó hacia el estrellato a su actor principal, Errol Flynn, un neófito de origen australiano que con su primer papel principal ya definiría su iconografía de manera definitiva cara al público, una imagen que se encargaría de adornar él mismo con la manera de conducirse en su vida privada. Además, la película es la primera en la que el actor y  -la también casi novata- Olivia De Havilland comparten rol principal (hasta ocho veces llegaron a ser pareja protagonista) y la primera de la docena en la que el realizador Michael Curtiz y Flynn trabajaron juntos (a modo de curiosidad cabe decir que los dos se llegaron a casar con la misma mujer, la actriz Lili Damita).

El eficaz artesano Michael Curtiz firma un entretenido aunque largo producto, que incluye luchas a muerte con espada, abordajes, bombardeos a ciudades y una subtrama romántica, y que se erige en un auténtico espectáculo escapista en una época en la que la Gran Depresión aún estaba muy presente para los norteamericanos, y todo ello utilizando material de películas mudas e incluso maquetas para abaratar costes. Quizás el paso del tiempo haya afectado a algunos elementos, como los personajes secundarios, o el resultado sea un tanto irregular por su duración (para el que suscribe los films de éste género suelen tender a hacerse un pelín largos) pero El Capitán Blood aún sin ser, ni mucho menos, la primera película de aventuras (sin ir más lejos es una versión de la homónima producción muda de 1924) puso las bases para todo un género que ha conseguido (y consigue) entretener a muchos espectadores y ello es por algún motivo o un compendio de ellos. La discreta pero eficaz dirección de Curtiz, la utilización ejemplar de pocos escenarios, la reconocida banda sonora de Erich Wolfgang Korngold (quien aquí compuso su primera partitura original para la gran pantalla), la fotografía clara y limpia, el código de honor desplegado por el personaje principal y/o la química entre y de la pareja protagonista.

Mención aparte merece Errol Flynn, intérprete que con su presencia domina la película y se consagra cómo digno heredero de Douglas Fairbanks. Sin duda la arriesgada decisión del productor Jack Warner de otorgarle a Flynn el papel protagonista fue de las más acertadas de la historia del cine, hasta tal punto que la película se recuerda cómo film de estrellas cuando en realidad tanto Errol cómo Olivia De Havilland eran desconocidos por aquellas fechas. Una elección sustentada en la búsqueda de rendimiento económico ya que con actores desconocidos se ahorraba en sueldos y propiciada, por otra parte, por la negativa de Robert Donat a encarnar al personaje que finalmente recayó en Flynn.


En unos tiempos como los actuales plenos de "remakes" la Warner ha anunciado para el 2011 una nueva versión de El Capitán Blood, veremos si sabe capturar el espíritu de aventura cómo ésta que nos ocupa o se queda cómo mero juego de artificio.

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