26/7/09

King Kong



King KongMerian C.CooperErnest B. Schoedsack, EEUU, 1933, Fay WrayRobert ArmstrongBruce Cabot.

Verdadero hito del séptimo arte que contiene imágenes que forman parte de la conciencia colectiva del siglo XX King Kong se erige en mito e icono de la cultura popular desde su atalaya de auténtica obra maestra de la historia del arte y eso independientemente de todas las lecturas metacinematográficas que se han realizado sobre el film que han ido desde "freudianas" hasta sociales (tono racista, fenómeno de la inmigración en EEUU) pasando por interpretaciones simbolistas (lucha de la naturaleza contra la civilización). Según el alma mater del proyecto, el aventurero y documentalista Merian C.Cooper -cuyo álter ego es encarnado en el personaje de Carl Denham- el objetivo era realizar una película de aventuras y no hay duda de la consecución de este fin, como tampoco la hay en que éste quedó sobrepasado alcanzándose cotas insospechadas que quedan atestiguadas por la intemporalidad de la que hace gala la obra.

Espectáculo visual antológico con un ritmo ágil y una historia entretenida que combina misterio, erotismo, fantasía y, en definitiva, aventura, coronado con un final grabado en la retina de cualquier aficionado al cine King Kong es una de las mayores contribuciones al séptimo arte siendo prueba de ello la concepción actual del cine de Hollywood respecto a la primacía de los efectos especiales sobre cualquier otro aspecto de una producción o la influencia también ejercida sobre el gran HarryhausenSpielbergLucas o Jackson, así como la continuación del concepto en el subgénero encuadrado en el terreno de la ciencia-ficción de monstruos,  tanto japonés como americano.

Sin duda la participación de Willis O'Brien (maestro del citado Ray Harryhausen) fue una de las claves para entender el tremendo éxito del film: sus miniaturas y su trabajo con la técnica de animación "stop-motion", que ya empleó anteriormente en la adaptación de la novela de Conan Doyle, El Mundo Perdido (libro de notable y evidente influencia en la concepción de King Kong), combinadas con efectos ópticos consiguieron (y consiguen) transmitir al público la personalidad del gigantesco gorila, exponiendo su miedo, su curiosidad y su pena, conmoviéndose así al espectador hasta el punto de sentir una extraña empatía hacia Kong, extraña por cuanto podemos observar como ejecuta actos terribles, derivando en una relación publico-simio digna de estudio antropológico.

Aventura romántica de proporciones colosales e historia de "amour fou" con una carga sexual implícita King Kong es un mito, un icono, una revisión lejana de la fábula de La Bella y La Bestia, una reflexión sobre el mundo del espectáculo y del comercio en la que se expone la lucha por la supervivencia y la destrucción de la naturaleza simbolizada en el enfrentamiento final de Kong con los aviones (el mundo primitivo contra el mundo moderno). Siguiendo con posibles lecturas es destacable el paralelismo entre La Isla de la Calavera en la que el gigante gorila reina y disputa con bestias prehistóricas y Manhattan, otra isla salvaje en la que Kong lucha contra bestias mecánicas...como se escribió más arriba las interpretaciones de la película son variadas y se constatan en la gran cantidad de literatura que ha deparado esta aventura así como su tremendo impacto cultural y comercial se confirma con el sinfín de "merchandising", versiones y "remakes".

Magna obra que también puede recibir críticas como el poco desarrollo de los personajes ya que la caracterización de Kong es la única rica y compleja o el ser el embrión de la corriente contemporánea de películas que privilegian los efectos especiales e, incluso, por el arcaismo de los FX de O'Brien, unas críticas que pueden subvertirse o rebatirse puesto que la personalidad del simio contribuye al éxito del film con esa terrible empatía generada en la audiencia, la defensa de la posibilidad de disfrutar de un cine escapista (y más en coyunturas de crisis económica como la de principios de los años 30 e, incluso, la actual) resaltando que King Kong no deja de lado ni mucho menos otras facetas: cuenta con una historia cuidada, un ritmo rápido y la considerada como primera banda sonora original de la historia del cine (Max Steiner compuso una partitura original para el film de tal modo que la música acompañara a la acción como un todo unitario). Respecto al envejecimiento del trabajo de O'Brien solo cabría decir que sin él el mundo de los efectos especiales sería bien diferente, por no recordar los medios de los que se disponían en aquella época y que, si esto no convence a los escépticos, quizá reflexionar sobre el aura de fantasía mágica que le dan los efectos artesanales a la película sí lo haga.

La música, los efectos, Kong, los gritos de la "scream-queen" Fay Wray, el halo de fantasía, el terror sembrado en Manhattan...bienvenidos al CINE...IMPRESCINDIBLE.

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